9/10/2008

Mozart, camino de Praga

Eduard Mörike (Ludwigsburg, 1804- Stuttgart, 1875) cursó estudios de teología en Tübingen y ejerció como vicario protestante. En 1832 publicó la novela "Maler Nolten" (El pintor Nolten) y en 1855 su obra maestra en prosa, la novela corta "Mozart, auf der Reise nach Prag" (Mozart, camino de Praga). Mörike, gran admirador de la música de Mozart, inventa en esta deliciosa novela la situación de un concierto improvisado surgido de circunstancias casuales en el viaje hacia Praga de Mozart y su mujer, con motivo de la asistencia de ambos al estreno del "Don Giovanni". La situación creada da pie a Mörike para acercarse a su propio ideal del admirado compositor con un sentimiento cercano al Biedermeier y al Rococó. "Mozart, camino de Praga" está considerado con toda justicia como uno de los mejores relatos en lengua alemana y, lejos de buscar la fidelidad histórica, un Mörike vivamente impresionado por el "Don Giovanni" mozartiano se propuso en esta novelita, según su propias palabras dirigidas al editor Barón von Cotta, "trazar un pequeño retrato moral de Mozart, en el que, con ayuda de peripecias libremente inventadas, pudieran apreciarse sobre todo, de forma concentrada y viva, sus rasgos más ambles". Resulta curioso que la escena del robo de la naranja por parte de Mozart en el jardín de una casa señorial puede contemplarse -por su evocación de aromas y sensaciones- como un anticipo alemán de la célebre magdalena de "En busca del tiempo perdido" de Marcel Proust.
Este libro ofrece una curiosa pero interesante combinación de personalidades artísticas que prueba la paradoja de que la fama de Mörike se debe al genio de otros: en este caso Mozart y Hugo Wolf.